Existe sin duda alguna en
ciertas personas la necesidad de mostrar su superioridad ante los
demás, una superioridad aparente, que casi siempre sólo sirve para
enmascarar las deficiencias de estos individuos. Dicen que a todo
perro flaco siempre se le pegan las pulgas. Y ese perro flaco,
desgraciadamente, muchas veces terminan siendo aquellas personas
incomprendidas o que se salen del molde (saturno) establecido por la
sociedad. Claro, en este grupo terminamos nosotros entre los
primeros.
¿Cuántas veces no
tuvimos que lidiar con algún improperio de nuestros compañeros de
clase o incluso ahora ya mayores con alguna broma sarcástica en el
trabajo? Se sabe que al menos en Estados Unidos, el 85% de las
personas gay han recibido algún maltrato verbal o físico por su
condición homosexual durante los años escolares. Y estoy casi
seguro que el 15% que no está contemplado, es porque en ese entonces
no estaban muy definidos con sus gustos y preferencias. Estas
cifras, sospecho deben estar parecidas en nuestros países. Cuando
pienso en eso, pienso en mi propia experiencia, en momentos vividos
en un pasado que hoy parece remoto, pero, que estuvo ahí.
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La violencia no lleva a nada pero ahí estaba yo contraatacando |
Tuve la suerte astrológica
de haber nacido con aspectos planetarios que hicieron de mi una
persona que no se dejaba amedrantar por nadie, además una madre con
un Plutón en el MC y todo un stellium en casa 10, me enseñó desde
muy pequeño, a contraatacar en caso necesario, mi padre tampoco se
quedaba atrás, su luna escorpiónica me instaba a la defensa, a
utilizar cualquier recurso si era necesario para salvaguardar mi
integridad. Así que la verdad nunca tuve ese tipo de problema, al
menos no durante la primaria, en la secundaria, por razones que no
vale la pena hoy narrar me sentía muy orgulloso de ser quien era, y
es que a diferencia de lo que los detractores de nuestro gremio creen
nosotros no nos sentimos orgullosos de ser gay, no sentimos
orgullosos de ser realmente lo que queremos ser, sin hipocresías,
sin mentiras. La secundaria te decía era una lucha incandescente de
mi persona contra todo los demás, hasta que en un momento apareció
un chico que terminó convirtiéndose en mi primer novio. Por
supuesto, un Aries, guerrero e imponente, con él a mi lado, las
incesantes bromitas se detuvieron, aunque el problema fue lidiar con
tanta chiquilla merodeando a mi hombre... Así que la situación en
la secundaria se calmó bastante, llegamos a los años
universitarios. Ahí iba con Emilio (nombre ficticio) casi de la
mano, nadie se metía con nosotros, porque en parte eramos muy
atípicos, un temperamento increíblemente insoportable, de una
irritabilidad y una cierta ira contenida todo el tiempo, además
Emilio era becado por sus habilidades futbólisticas. Meterse con
nosotros era meterse en problemas. Sin embargo, una tarde en clases
de humanidades, estabamos él y yo conversando acerca de Fahrenheit
451 y Pink Floyd, cuando oímos en la lejanía, a un chico llorar
oculto en algún rincón de los baños públicos. Fuimos a ver y nos
encontramos con Frank un tímido muchacho de gafas, compañero de
nosotros de filosofía. Emilio trató de tranquilizarlo y cuando lo
logró nos contó como un par de matoncitos de la clase le habían
arrebato su mochila y sacaron todo su contenido tirándolo luego
desde el cuarto piso, ese día el pobre Frank tenía trabajos que
entregar y estos desgraciados le impidieron entregarlo. ¿Por qué,
Por qué lo hicieron? Por maricón, nos dijo, por eso, no todos somos
como ustedes... ¡Dios mio! ¡Qué rabia me dio! ¡La ira me invadió!
Frank era uno de nosotros, y tan sólo por eso, le maltrataron.
Consolamos a Frank fuimos con él, ha hablar con los profesores y
Emilio que era bastante impulsivo quiso vengarse, pero, al final, no
encontró la manera de hacerlo. Ese día mis ojos se abrieron de par
en par, conocí de cerca lo que ahora llamamos como Bullying que
aquel entonces no era más que pura matonería, de conatos de machos
alfa. Protestamos como pudimos, pero, lo único que logramos fue
darnos cuenta que en la universidad existía un colectivo gay y que
aunque no tenía mucha aceptación, existía e inmediatamente, los
tres incluyendo a Frank nos unimos a él.
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¿Seguro que tú conoces a algún Frank? |
Y ahora, bien, más de 20
años de eso, me he dado cuenta que esto sigue igual o peor, porque
el bullyng se extiende a los celulares de los chicos, con mensajes
muy preocupantes, el abuso se manifiesta en frases hirientes a través
de las redes sociales. Y a ese edad, cuando, ya de por sí muchos de
nosotros cargamos con problemas propios de identidad, estos muchachos
tienen que lidiar con un odio que cada vez parece abarcarlo todo. Me
gustaría proponer una solución, y decirle al mundo, por favor,
¡dejadnos vivir! Pero, mi voz sola puede que no haga el eco que se
necesita, sin embargo, el mundo está cambiando gracias a la intensa
labor que desde el año pasado Plutón y Urano han decidido llevar a
cabo juntos. La ya muy conocida cuadratura Plutón en Capricornio con
Urano en Aries.
Este aspecto derrumba
murallas que ningún otro había logrado, es la muerte de una vieja
estructura cada vez más decrepita, es el surgir de un nuevo orden
mundial, basado en la libertad y la individualidad, sin poner el
riesgo el bienestar de la totalidad. Plutón en Capricornio es el
demoledor Urano en Aries, es la revolución. Pero, a nivel del
Bullyng. Plutón y Urano tienen otra función.

Plutón representa el
bagaje de todo aquello que te molesta y se convierte en tu sombra, en
Capricornio se enmascara con el poder y seguridad que te da formar
parte de lo establecido y lo que han decidido llamar correcto. Sin
embargo, Plutón es corrosivo, genera el deseo de enfrentarte contra
tu propia sombra y vencerla. En un ámbito homosexual, este Plutón
como el dios Hades te hace raptar al inocente, mostrar quien tiene el
poder. Plutón es el abusador, el chico malvado que te quita la
mochila, el que te escribe ofensas en tu muro del FB, pero, no es
nada más que alguien que en el fondo te envidia y quiere poseerte y
no sabe actuar más que con la violencia. Pero, pobres chicos
plutonianos, ¡la que les espera!... pues Urano en Aries, es tu
defensor, Urano el planeta que rige lo diferente, lo que no tiene
porque ser como le dicen, es claramente el regente de la
disconformidad de las minorías. Urano se encuentra en un signo
bélico, en Aries, el signo que proclama el Yo Soy y te hace defender
tu identidad ante todo, Urano en Aries se mueve como un colectivo que
proclama ser un UNO y no una multitud heterogénea. Y eso es lo que
ha ocurrido con el Bullyng, somos gracias a esta cuadratura
conscientes de su existencia, no lo vemos como un asunto de
valientes, no lo vemos como un plan para traumatizar a los
homosexuales, lesbianas, negros, musulmanes, latinos,etc sino como un
problema de odio, de envidia, de falta de identidad. Quien maltrata
recuérdalo bien, no sabe más que maltratar, no tiene más que eso
en su programación, tiene como todo ser plutoniano de baja vibración
un mundo oscuro dentro de sí y no puede ver la luz sin querer apagarla.
¿Qué ocurrirá? La
cuadratura Plutón-Urano estará acompañándonos hasta el 2015 y los
que están arriba caerán, los de abajo surgiremos. Pero, esto no
significa que quien fue victima en el pasado será el perpetrador
ahora. No, el contraataque nunca será la solución. Lo que sí es
la solución es la rehabilitación, la integración, es demostrar lo
que siempre Urano en Aries dirá: “que aunque cada uno es cada uno,
en el fondo todos somos muy parecidos”. Así que vive tu vida y
deja los otros vivir la suya, que sombras y luces todos tenemos en
nuestro interior.